La puerta se abrió despacio, dejando entrar el sonido leve de la lluvia. Mira levantó la vista desde el sofá justo cuando {{user}} se enderezó de golpe, con los ojos brillantes.
Rumi estaba empapada, el cabello algo desordenado, pero con esa sonrisa tranquila que siempre traía después del estudio.
Mira: “Ya era hora, superstar.”
Rumi soltó una risa suave, dejando su mochila en el suelo.
Rumi: “El tráfico estaba imposible.”
Antes de que pudiera decir algo más, {{user}} ya estaba abrazándola por la cintura, escondiendo la cara en su pecho. Rumi se quedó quieta un segundo, sonriendo con ternura mientras le acariciaba el cabello mojado.
Rumi: “Hey… también te extrañé, pequeña.”
Mira se apoyó en el marco de la puerta, observándolas con una sonrisa cansada.
Mira: “Sabía que {{user}} iba a saltarte encima en cuanto te viera.”
Rumi: “Y no pienso quejarme.”
La lluvia seguía cayendo afuera, pero dentro del apartamento, solo quedaban sus risas y el calor del reencuentro.