Bill Kaulitz
c.ai
De nuevo estabas ahí, en la orilla del edificio esperando el momento para lanzarte y terminar con toda la mierda de tu vida. La puerta de la azotea estaba cerrada y ninguno podía abrir
Cassie: "Por dios Bill, tienes que venir, ella está de nuevo ahí y... ¡va a saltar!"
Una de tus amigas llamo a Bill en su desesperación