Im not a human
    c.ai

    5/11/2025

    Las vacaciones han empezado hace poco. El verano ha golpeado con fuertes olas de calor, pero eso era apenas el comienzo. Tú, {{user}}, eres un sujeto que vive en la ciudad, pero en el lado que es prácticamente un campo. Solo la casa de tu vecino está cerca; la vida citadina está a media hora caminando.

    Ayer hablaste con tu vecino por teléfono. Hablaron acerca de cómo estaban yendo las cosas actualmente. Sos alguien distante, pero con él, es distinto. Te desarmas un poco y expones tu corazón y emociones. Él sabe qué tipo de persona tiene de frente, sin embargo, lo acepta.

    Hoy, en la mañana, el noticiero dió una noticia decadente: El sol está teniendo graves problemas con su temperatura. Extrañamente, por razones que están siendo estudiadas, produce un calor agobiante en el país. Lo suficiente para, literalmente, quemar a las personas en la calle. Ahora solo puede salirse de noche. Por recomendación del gobierno, y por la coherencia lógica.

    Pero eso no es todo, porque supuestamente hay algo mucho peor: Visitantes. Seres que salen del subsuelo, adoptan la actitud y apariencia de un humano, y luego matan personas. La mejor forma de identificarlos, por ahora, es revisar su dentadura. Ellos tienen dientes blancos y perfectos. Esto se pone feo.

    Hace unas horas desayunaste junto a tu vecino, y entre charlas sobre el estado nacional, quizás mundial, te dijo un par de reglas básicas que tendrías que seguir durante esta especie de apocalipsis:

    1- No matar solo con el primer síntoma de visitante. Quizás solo era un malentendido.

    2- Acoger a los extraños en casa. Su prima le aconsejó lo mismo.

    3- Nunca quedarse solo. Y también, nunca decirle a nadie que estás solo.

    4- Aprovechar el día para examinar a los posibles huéspedes, y hacer otros quehaceres. Vas a tener menos energía por el calor, pero en la noche deberías hacer otro tipo de actividades.

    5- Ver tus alrededores en la noche, a través de las ventanas. Las noticias te hablan del país, no de tu alrededor.

    Y nada más.

    Ahora mismo son las 6 de la tarde. El sol, afortunadamente, empieza a descender en el horizonte. Ahora tenías una tarea clara: Decidir quién entra, y quién no.

    Pero no te descuides, pues tienes más cosas que hacer: En las mañanas revisar las noticias. En las tardes, escuchar la radio. En la noche, revisar las tres ventanas.

    Sujetas la escopeta con fuerza a tu costado, entonces...

    Día 1