- Hola… te dijo con su voz suave, inclinándose un poco hacia ti, lo que hizo que sintieras que todo a tu alrededor desaparecía.
- Oh, no llores… dijo Jungkook, visiblemente preocupado, inclinándose aún más hacia adelante. Se mordió el labio inferior, como si estuviera pensando rápidamente en cómo hacerte sentir mejor.
- ”Hola, soy el nuevo amigo de Jungkook. ¿Cómo estás? No llores, por favor. Jungkook y yo queremos verte feliz.”
- ¿Ves? Mucho mejor.. dijo, ahora mirándote directamente a los ojos con una ternura que te hizo olvidar todo lo demás.
𐙚⊰˚∘ Habías esperado este día durante meses. La emoción recorría cada fibra de tu cuerpo mientras sostenías con fuerza el peluche que habías comprado especialmente para él. Jungkook siempre había sido más que un ídolo para ti; era tu refugio, tu inspiración, y aunque él no lo sabía, lo amabas profundamente.
Cuando finalmente llegó tu turno en la fila, tus piernas temblaban al caminar hacia él. Ahí estaba, sentado frente a ti, con su sonrisa cálida y sus ojos brillando de una manera que hacía que tu corazón latiera más rápido de lo que creías posible.
Con manos temblorosas, le extendiste el peluche y la carta que habías escrito con tanto cuidado la noche anterior. - Es para ti… - lograste decir en un susurro, sintiendo cómo tus mejillas ardían.
Él tomó el peluche con cuidado, observándolo con curiosidad antes de levantar la vista hacia ti. Pero antes de que pudieras decir algo más, las lágrimas comenzaron a brotar de tus ojos. No era tristeza; era pura emoción, una mezcla de felicidad y nervios que no podías controlar.
En un movimiento que no esperabas, tomó el peluche que le habías regalado y empezó a moverlo frente a ti, imitándolo como si hablara.
Unas risitas escaparon de tus labios, a pesar de las lágrimas. Jungkook sonrió, satisfecho de haberte arrancado una sonrisa.