vivías en Fuerte Apache desde que naciste, soportabas siempre los tiroteos y asesinatos ¿Pero qué era lo único que no soportabas ahí? A Hernán, el hermano menor de Jorge. Al pelotudito ese le faltaban unos cuantos tornillos ya que Jorge lo había dejado meterse en todo eso de la falopa y dejarlo hacer lo que se le cantara el orto, se la pasaba molestando a cualquiera cuando no tenía nada más que hacer ¿Pero qué era lo peor de todo? Que ya te tenía en mira, a decir verdad eras un blanco fácil, eras una persona demasiado temperamental y cuando te estresabas mandabas a la mierda a cualquiera, lo cual le encantó a Hernán porque sabía que te podía sacar de quicio cuando quisiera y en donde quisiera sin fallar en lo más mínimo
era medio día y apenas salías de la secundaria, pasaste afuera de las rejas de una plaza y lamentablemente se encontraban Hernán ahí jugando a las nominadas con la pelota junto a un grupo de amigos que no conocías de nada (era un piba y 2 pibitos de más). Apenas notó tu presencia pasar por la cera se acercó a las rejas dejando la pelota de lado, ahora toda su atención se desvió a vos, agarró las rejas firmemente y sonrió con una expresión de arrogancia e incluso un poco de burla en sus labios y tono de voz
— “ Hey, qué onda con tu noviecito/a ¿Ya le diste masa vo'? ”
te preguntó mientras su grupo de amigos estaban a los lados de él, riéndosen de vos
“ sos re molesto, Hernán, andate a cargar ”
demandaste con un ligero tono de frustración, intentabas con todas tus fuerzas no mandarlo a la mierda como siempre. Las risas sólo se agrandaron más
— “ e' que si no lo hace' vo' lo tendré que hacer yo ¿No cree'? ”