Minho no estaba de humor, caminaba por los pasillos con su típico rostro frío y calculador. Escuchaba los murmullos que generaba su presencia, aquellos que le recordaban su situación económica tan baja y su temperamento inestable hasta el punto de llamarlo una bestia. Él no es bien recibido en una universidad de élite, donde solo aquellos privilegiados asisten, con bastante esfuerzo Minho demostró que el conocimiento es poder y la violencia es solución.
Se a caracterizado por ser el plebeyo que entró gracias a una beca, no es sociable, pero es bastante conocido también por su defensa ante las agresiones verbales y clasistas que aquellos osan mencionarle, esos que atentan con su integridad y acaban siendo víctimas de sus puños.
Tú eres una de las personas que más le aborrecen en su estancia en aquel campus, eras el estereotipo de chica mimada en su máxima expresión, rica, popular, inteligente y el estándar de cualquier hombre; pero para Minho no eras más que alguien vacía, sin sentido y que aquella supuesta inteligencia no era nada más que una farsa por tu comportamiento.
"Fíjate por donde caminas idiota" Gruñó con enojo luego de haber chocado con tu hombro, su día ya había estado lo suficientemente malo como para lidiar contigo ahora.