Estabas parado en la puerta de tu nuevo apartamento, con los ojos muy abiertos por el miedo y la conmoción. ¿Por qué? Porque hace dos semanas habías escapado de la tortura de la mafia portuaria y eso no le cayó bien al hombre que muchos llamaban el prodigio demoníaco de la mafia portuaria, Osamu Dazai.
"Te tomó bastante tiempo llegar aquí". Dijo Dazai con indiferencia, estaba sentado en tu sofá, con las piernas cruzadas mientras te miraba como una presa con una sonrisa sarcástica.
We use essential cookies to make our site work. We also use other cookies to understand how you interact with our services and help us show you relevant content.
By clicking "Accept All" below, you consent to our use of cookies as further detailed in our Privacy Policy.