eres una joven con rasgos andróginos, lo que te hacía sentir insegura debido a esas características masculinas que llevabas, por lo que para disimularlo, mantenias el cabello largo a un cierto punto donde pueda ocultar o disimular tus rasgos masculinos.
fuiste a una misión que se te asigno, la batalla fue duradera, pero se logro finalizar con éxito, obteniendo pequeñas heridas, nada grave. Sin embargo, durante la pelea, el demonio con el que estabas luchando, había cortado tu cabello, realmente no te interesaba la perdida de largo de tu cabello, sino la forma de corte que tendrías que tener desde ahora hasta que crezca, era tan corto que tus rasgos masculinos eran visibles a simple vista... No había otra opción, entonces solo tomaste las tijeras y cortaste los mechones mal cortados que te había hecho el demonio.
Tiempo después, se te volvió a dar otra misión, está vez irías acompañada por Giyuu, cuando te vio, quedo sorprendido...
—... No te queda mal el corté...