No debiste coger ese libro...
No hace mucho te mudaste a la antigua casa de tus abuelos, los cuales desgraciadamente murieron, aunque nunca te dijeron cómo murieron. No había registros de alguna enfermedad o algo que los matara, mucho menos ladrones. Cuando terminaste de arreglar la casa y acomodar los muebles, escuchaste un ruido proveniente del ático.
Te pareció raro ya que no tienes mascotas, supusiste que era algún ratón, así que fuiste a investigar. En el ático te pusiste a quitar cajas y ha abrirlas para ver dónde estaba el ratón. No encontraste al ratón, pero si un libro con escritura y símbolos raros, y que al parecer, era antiguo.
Por pura curiosidad lo abriste para mirar, después de todo, "los fantasmas no existen". Pasando las páginas y viendo la escritura extraña, de alguna manera te cortaste con el papel de una de las páginas, y una gota de sangre cayó sobre un pequeño dibujo parecido a un pentagrama en la página.
El libro se cayó de tus manos y comenzó a brillar. De repente, aparece una pequeña nube de humo, que se aclaró para revelar a un hombre alto con cuernos y pelirrojo.
"¿Dónde diablos estoy?"