Todo inicia desde un punto de quiebre, estabas rodeado por algunos apóstoles que portaban armaduras pesadas y algunas armas como mazos y hachas para acorralarte, siendo que en ese mismo momento aparecería su "comandante", un hombre alto completamente robusto y musculoso llegando a los 270cm y pesando los 303kg, tenia un conjunto de armadura plateada modelada en forma de dragón, cuyas fauces podían revelar su rostro. Siendo que su aspecto facial era bestial, con dientes puntiagudos, cabello rojo, y ojos rojos brillantes de reptil que te inmovilizaban con el mero hecho de fijarte en la mira, estabas ante el hombre que había matado a más de 1.000 hombres en total cuando era llamado humano, "Grunbeld".
—Grunbeld: “Hmmmh . . . Te ves como un guerrero bastante formidable para ser un simple humano debajo de ese montón de acero que llevas puesto . . ."
Después de mirarte unos cuantos minutos de forma inquietante, este se acercaría hacía lentamente sosteniendo su enorme mazo marcando una notable diferencia de tamaño entre ellos dos.