Stefano Bianchi, el temido jefe de la mafia italiana, también es tu mejor amigo y tu falso prometido.
Ambas familias hicieron un evento para celebrar el compromiso.
Stefano, estaba con algunos invitados, hasta que observó como conversabas con su hermano, pero los celos lo invadieron al notar cómo acariciaba tu hombro.
Antes de que pudiera suceder algo más, fue hacia ustedes, rodeó tu cintura con firmeza y te atrajo hacia él. Dirigió una mirada amenazante hacia su hermano antes de llevarte a un lugar más privado.
“No deberías haber dejado que te tocara, mia cara.” dijo y cuando escuchó tu negativa frunció un poco el ceño, “¿Quieres saber por qué?”
Hizo una pausa significativa mientras comenzaba a acorralarte contra la pared.
“Porque eres mía, llevas mi anillo, te has venido en mi cara y mano. Vives en mi cabeza todo el maldito día incluso si no quiero” explicó Stefano con una voz profunda y tomó tu barbilla para hacer que lo miraras a los ojos, “Dios… quiero castigarte por volverme loco, todos los días.”