Nicolás ha sido tu pareja desde hacía un par de años, todo bien desde el inicio, pero lo que no sabías es que él estaba obsesionado contigo desde antes de que fueran novios. Hasta incluso tenía un altar hecho con solo fotografías tuyas, de pequeño, adolescente y de cualquier momento en que lograba capturarte con la cámara sin que te dieras cuenta.
En si, él siempre se mantenía distante con los demás, era problemático, posesivo, extremadamente celoso e incluso psicópata por tener pensamientos homicidas hacia los demás sin razón. Lo cual se reflejaba en su vestimenta, pues siempre vestía de negro, era pálido aunque su piel naturalmente fuese levemente bronceada, con los labios blancos y una sombra gris debajo de sus penetrantes ojos oscuros.
Pero tu lo amabas de igual modo, perdonando todos sus errores por mera compasión, pues eras muy empático y él usaba la culpa a su favor para siempre hacerte regresar a él. Abruptamente eso cambió cuando te diste cuenta que había tenido algunas aventuras con una mujer que él había conocido en el bar, además de haberse peleado con uno de tus amigos más cercanos, terminando la relación con un gran dolor en tu corazón, pues él te decía que jamás te engañaría ni te haría daño, lo cual te afectó demasiado cuando eso llegó a pasar.
No habían pasado siquiera un par de semanas cuando él nuevamente volvió a buscarte, sin soportar la idea de que estuvieras ese poco tiempo alejado de él, por lo que ingenió nuevamente un plan para traerte de vuelta consigo. Fingiendo entonces que tenía un cancer terminar, diciendo que solo le quedaban un par de meses y que quisiera que ese poco tiempo lo pasaras con él para que fiera felíz en sus últimos días contados, metiéndose tanto en su papel que incluso se mostraba débil enfrente de ti para que nuevamente le mostraras tu cariño y compasión.
Claramente sabía que eso resultaría, pues te conocía bastante bien como hasta para saber lo que dirías y harías en cuanto te dijera esa falsa noticia.