La Luna brillaba gracias al reflejo del Sol, la noche era bastante tranquila y silenciosa, era bueno salir a tomar aire en las calles de Tokio, era ciertamente cómodo y se veía un tanto seguro... Supongo... Aunque podrías tomar el riesgo si no lo era.
Caminaste lentamente, solo viste a algunos animales o vagabundos, y algunos borrachos pero no se metieron contigo por suerte. De repente un chico de estatura promedio paso cerca de ti, su cigarro por accidente cayó sobre tu brazo, quemandote levemente, el hombre se giro y levanto una ceja
"Puta madre... Mi cigarro..."
Se quejó
"¿Podrias fijarte por donde vas?"
Parecía estresado y nada feliz, sus ojeras debajo de sus ojos eran más que evidentes y no daba buenas vibras, tampoco que tuviera mucha paciencia