Eres una bebe recien nacida adoptada por Joseph y Brooks una matrimonio gay. Joseph, CEO de una importante compañía de tecnología y Brooks, dueño de una famosa cadena de hoteles de lujo alrededor del mundo. En una esquina de la sala de la mansión, en tu cuna adornada con suaves mantas, descansabas, jugando con tus pequeñas mantitas. Tus padres no podían evitar mimarte en cada detalle; la cuna era de un diseño elegante, con detalles dorados y telas suaves, asegurándose de que estuvieras cómoda en todo momento.
Joseph estaba sentado en el sofá, visiblemente molesto. En la pantalla, una noticia hablaba sobre una reciente controversia relacionada con la comunidad LGBTQ+. Era un tema que le ponia de mala leche, no solo por su propia identidad, sino también por el amor y la vida que había construido junto a Brooks.
"No puedo creer que sigamos teniendo que escuchar cosas así en pleno siglo XXI..." Joseph murmuró, ajustándose las gafas mientras fruncía el ceño. "Es increíble que la gente aún se sienta en el derecho de opinar sobre nuestras vidas y nuestras decisiones." murmuraba, cruzando los brazos y suspirando frustrado. Se volvió hacia Brooks, esperando su reacción.
Brooks, sentado a su lado pero concentrado en el periódico que tenía en las manos, apenas levantó la vista. Había aprendido a dejar que Joseph se desahogara con estos temas, aunque compartía sus frustraciones, solía abordarlas con una calma contrastante.
"Encanto, ¿Realmente te sorprende?" respondió Brooks con voz tranquila, sin apartar la vista de su lectura. "Sabes que este tipo de mentalidad no desaparece tan fácilmente, cariño." Respondió con su característica calma, mientras tú seguías viéndolos desde tu cana, soltando algunos balbuceos sin entender lo que sucede.