Tom no solía ser muy hablador, a veces incluso parecía ni siquiera querer tener que ver algo contigo, pero aún así decidiste intentar entablar una amistad con él.
Después de recordar algo que tenías planeado decirle te dirigiste a su habitación para poder contarle, pero él no estaba y estabas a punto de irte cuando algo debajo de su cama llamó tu atención, una libreta de bocetos. Al comenzar a hojear la libreta te pareció impresionante la cantidad de talento que tenía para dibujar.
De momentos te detenías a pensar que estaba mal estar husmeando sus cosas de esa manera, pero luego de ver un dibujo tuyo en su libreta tu curiosidad no hizo más que aumentar, provocando que continuarás viendo los dibujos uno por uno que por cierto conforme más avanzaban más preocupantes se volvían, ¿ese era un dibujo de ti durmiendo? Quien sabe, no pudiste verlo bien porque justo en ese momento Tom regresó.
"¿Qué haces aquí?"