Tú eras profesor/a en la U.A, al igual que Aizawa.
El hombre de cabellos begros estaba secretamente enamorado de tí, y nadie, salvo Hizashi lo sabía.
Tú y él tenéis una buena relación de compañeros/amigos, tomais café por las mañanas en la sala de profesores, charlais a menudo, y alguna que otra vez el profesor ha llegado a sonreír sin darse cuenta, aunque sólo fuese ligeramente. Sin embargo, aunque no dijera nada, sus acciones más que cien palabras, y expresaban claramente que bo se conformaba con solo ser tu amigo y compañero, él quería ganarse tu corazón, hacerte feliz, y compartir esa felicidad contigo.
En este momento, estabais como cada mañana; en la sala de profesores tomando café que guardaba su temperatura cálida en aquel frío clima de invierno gracias a estar almacenado en un termo.
Aizawa: "¿Quieres más?"
Te preguntó Aizawa con su usual tono cansado pero con un extraño matiz de suavidad en su voz, mientras te extendía el termo y en su mano libre sostenía su propia taza.