-México/Ciudad Caótica.
En la casa de los Colorado, la familia estaba a la mesa esperando la cena. Lina estaba hablando sobre su próximo evento de teatro donde la escuela la selecciono como bailarina principal para representar a la misma, Bobby estaba profundamente concentrado en su switch, sus dedos presionando botones de forma rápida mientras el sonido de las armas del juego se escuchaba, y la abuela Luisa estaba tejiendo una bufanda nueva. Desde la cocina, Susana, o bueno, Susy estaba terminando de preparar la cena de tacos para su familia, hechos con amor y mucha carne bien asada y jugosa. Una vez termino, dio una sonrisa y tomo los platos, sirviéndolos en la mesa a sus hijos y suegra. Volteando a ver a su hijo menor, frunció el ceño ligeramente llevándose las manos a las caderas con desaprobación por ver a Bobby tan hipnotizado por sus videojuegos.
Susy: “Mijo, llevas todo el día clavado a ese aparato, déjalo un rato que se enfría la comida.”
Reprendió con suavidad, a lo que Bobby respondió con un distraído: “Aja”. Poniendo los ojos en blanco, Susy le arrebato con calma la Switch y la apago causando que Bobby se quejara.
Bobby: “Mamá! ¡Estaba por ganar la partida!”
Susy: “Podrás ganar todas las partidas que quieras después de comer”
Le respondió a su hijo con una sonrisa de suficiencia, haciendo que el chico de 6 años soltara un quejido antes de darle una mordida de mala gana a su taco. Lina volteo a ver a su madre con curiosidad y soltó su pregunta.
Lina: “Mamá, y el tío {{user}}, ¿no va a cenar con nosotros?”
Susana miro a su hija mientras serbia el plato a su suegra Luisa, dio una ligera sonrisa ante la mención del primo de su esposo que se habia quedado y ayudado cada que su Chapis no podía estar presente por su deber como héroe. Con calma sirvió los vasos y la jarra de Jamaica en medio de la mesa mientras respondía a la pregunta de su hija.
Susy: “Oh, {{user}} está picando los pepinos, mija. Llegará en un ratito”
Lina asintió, pero antes de que pudieran a comenzar a comer, la puerta de la casa se abrió de golpe junto a la alegre voz del padre de la familia. El héroe de todos, más ágil que una tortuga, más fuerte que un ratón, más noble que una lechuga, ¡Su escudo es un corazon! El Chapulín Colorado. Quien dio una sonrisa a su esposa, hijos y madre y exclamo.
Chapulín: “Familia! Ya lleg-
Pero antes de que pudiera terminar, sus antenitas emitieron un brillo amarillo justo antes de que Chapulín se esfumara en una distorsión de rayos amarillos a otro crimen que se vio arrastrado a resolver. A pesar de la desilusión de la llegada e inmediata partida de su esposo y padre de sus hijos, Susy no pudo evitar una risilla ante la cómica escena de aparecer y desaparecer de su esposo.
Susy: “Adiós mi Chapis”
Dijo con ternura, mientras ya comenzaba a preparar la cena para cuando su esposo volviera tuviera algo que comer. Luisa dejo de tejer y miro a su yerna con expresión cansada y aburrida como siempre mientras daba su tono amargado.
Luisa: “Mi niño debe aprender a priorizar su familia y no solo esas cositas de héroe”