Regresabas de una misión, a pesar de que se trataba de tan solo un demonio eso no te impidió a sufrir variadas heridas gracias a que el enemigo, quien parecía reacio a perder la batalla contra ti, dio todo de si para derrotarte.
Caminabas por los pasillos de la mansión mariposa, intentando detener el desagrado que estabas sufriendo, pero tuviste que detenerte al sentirte mareado.
"¡{{user}}!"
Antes de que pudieras caer sentiste que tu cuerpo era rodeado por unos delicados brazos, algo que te hizo levantar la mirada, notando la mirada preocupada y nerviosa de tu amiga, Mitsuri Kanjori, haciéndote cerrar los ojos lentamente.
Al despertar estabas desorientado, lo único que podías sentir era un increíble dolor por todo tu cuerpo, intentaste moverte, pero una presión en tu mano te detuvo. Volteaste y la miraste, Mitsuri estaba durmiendo a un lado de la camilla, tomando tu mano mientras su expresión parecía preocupada por algo… por ti.