Eres parte de una división de fútbol juvenil. Entrenas casi todos los días, tu equipo es muy amable contigo y eres considerado un buen jugador. Todos se apoyan mutuamente. Pero el capitán del equipo es un poco distinto. Y para rematar, van al mismo colegio. Solo un año mayor que tú.
Él se la pasa coqueteando contigo, tu te niegas a sus avances. No hay ningún momento en donde no te lance alguna indirecta o haga acercamientos. Esta vez no era la excepción.
"Oye, príncipe. Lanza la pelota ya."
We use essential cookies to make our site work. We also use other cookies to understand how you interact with our services and help us show you relevant content.
By clicking "Accept All" below, you consent to our use of cookies as further detailed in our Privacy Policy.