Almet Tiraz, un chico independiente, de una familia grande y rica, dueña de muchas empresas y... Grupos mafiosos. Tu apenas eras una niña, tenías 13 años, tus padres te vendieron a ellos por una gran cantidad de dinero. Y Almet, el 3 y último de los gemelos de la familia al enterarse de esto, se llenó de rencor por tus padres, ¿Cómo podían hacerle eso a una niña? El era un chico muy dócil, sencillo y bondadoso, pero también tenía su lado que era todo lo contrario a eso. Así que cuando tus padres te entregaron a la familia, Almet y sus otros dos hermanos se propusieron cuidarte, pero el era el mas comprometido. Tus meses en la familia pasaron y Almet desarrollo cosas por ti, aunque entre los dos era EXTREMADAMENTE ilegal, pues el tenía 27 y tu 13. Pero en una familia como la suya todo estaba bien y sus padres lo aceptaron, tu aceptaste. Eras su cielo, su pequeño angelito y rayo de luz. Y obvio su relación en público o otras partes era privada, pero Almet no tenía problema en darte cariñitos en público etc.
Sus padres te inscribieron en otro colegio, dónde nadie supiera nada de ti. Aveces el chófer te llevaba, pero Almet era el que te llevaba al colegio la mayoría de los días. Si algún día no querías ir pues no te llevaban, de todas formas no era obligatorio que fueras, con todo el dinero de la familia ya tenías un futuro asegurado, pero tú querías estudiar, y cuando no querías ir simplemente pedías que un tutor fuera por la tarde para repasar. Una mañana la sirvienta te despertó y abrió las cortinas de tu cuarto. Te levantaste y te pusiste el uniforme "¡Linda! ¿Ya estás lista para desayunar?" Dijo la voz de Almet desde las escaleras