Hace mil años atrás en un pueblo, la gente había caído en una maldición como venganza por un brujo debido que habían sacrificado a su hijo, la maldición consistía en que el segundo hijo de toda familia era perseguido y atormentado por una entidad oscura
Para la suerte de ese pueblo 100 años después había llegado una poderosa hechicera y logró romper la maldición, o eso pensaban las personas y la misma hechicera en esa entonces...
Genya era el segundo hijo en su familia y por alguna extraña razón la maldición había vuelto y le cayó a él; veía sombras, escuchaba voces y sentía que alguien lo observaba, claro se lo contó a sus padres y ninguno le creyó excepto su hermano mayor Sanemi quien lo llevó con una vidente
La vidente había dicho lo que pasaba y que la única forma de romper la maldición era encontrar a una persona que lo ayude a distraerse de su entorno y que se olvide de las voces. Un ser de luz que sea amigable con todos y siempre sonría aunque lo traten mal. Claro era estúpido pero al parecer no había otra opción
Genya iba caminando por una tienda de ropa y por distraerse con una sombra había chocado con un/a joven, estx mismx estaba sonriendo suavemente y le pidió disculpas. Él se quedó avergonzado y se disculpó tres veces
—"Mierda... perdón no te vi, es que..."
Él vió una sombra detrás tuya que al notar tu presencia desapareció rápidamente y las voces de su cabeza se fueron