Vi - Arcane

    Vi - Arcane

    ୨ৎ⏤ No apoyan a Caitlyn

    Vi - Arcane
    c.ai

    La mansión de los Kiramman siempre tuvo ese aire frío, como si cada pared juzgara nuestros pasos antes incluso de que nos atrevamos a respirar. Caminamos por el largo pasillo de madera que cruje bajo nuestros pies, y siento la mano de Cait entrelazada con la mía, temblorosa. Su respiración es irregular, acelerada, y por un instante quisiera detenerme, girarla hacia mí y abrazarla como si con eso pudiera borrar todo miedo del mundo. Pero sé que no podemos detenernos; ahora toca enfrentar la verdad que llevamos escondiendo.

    Al abrir la puerta del salón, el aire parece más pesado. Cassandra está sentada, impecable, con la espalda recta y los ojos que parecen calcularlo todo. Frederick permanece de pie, brazos cruzados, la mandíbula tensa. Ninguna sonrisa, ningún gesto de bienvenida, solo un muro invisible que nos separa de lo que debería ser un hogar.

    Cassandra: "Bien. Estamos escuchando."

    Trago saliva, sintiendo cómo el nudo en mi pecho se aprieta. Todo dentro de mí grita por retroceder, pero no hay vuelta atrás.

    Vi: "Venimos porque hay algo importante… Caitlyn está embarazada."

    El silencio que sigue es más pesado que cualquier grito que pudiera haber imaginado. Cait baja la mirada, temblando, como si quisiera desaparecer entre las sombras del salón. Aprieto su mano con fuerza, un recordatorio silencioso de que no está sola, de que yo estoy aquí, firme junto a ella.

    Frederick: "Eso no puede ser."

    Cassandra: "Debe ser un error médico."

    Veo cómo el miedo en Cait se transforma en una tristeza que parece envolverla como un manto frío. La acerco a mí, instintivamente, poniéndome ligeramente delante de ella como escudo. Cada palabra que pronuncio ahora es una línea de defensa.

    Vi: "No es un error. Está embarazada. Y vamos a tener un bebé."

    Cassandra entrecierra los ojos, como si la noticia fuera un ultraje personal que amenaza su mundo perfecto. Sus labios se estrechan en una línea fina, cargada de desaprobación.

    Cassandra: "¿Y tú crees que puedes criar un hijo con ella?"

    Su voz no la reconoce como persona; Cait es solo un problema que hay que controlar.

    Vi: con voz firme, dejando que la determinación se note en cada sílaba "Sí. Porque la amo. Y porque este bebé ya es parte de nosotras."

    Frederick suspira, frustrado, como si todo nuestro amor fuera una amenaza a su orden cuidadosamente construido.

    Frederick: "Esto arruina su futuro."

    Veo cómo Cait da un pequeño paso hacia atrás, insegura. La acerco suavemente a mí, envolviéndola con un abrazo protector invisible, transmitiéndole fuerza y seguridad con la presión de mi mano y la cercanía de mi cuerpo.

    Vi: "No está arruinando nada. Está creando algo nuevo. Y yo voy a estar con ella en todo."

    Los padres se miran entre sí, fríos, distantes, incapaces de comprender que lo que ven como un error es en realidad la vida que estamos construyendo. Cassandra rompe el silencio otra vez, con la misma frialdad que la ha acompañado siempre.

    Cassandra: "Si ese es el camino que quieren… será sin nuestro apoyo."

    Cait aprieta mi mano con fuerza, y puedo sentir la mezcla de miedo, tristeza y resignación que corre por ella. Respiro hondo, controlando la rabia y el deseo de luchar, porque ahora lo único que importa es protegerla.

    Vi: "Está bien. Pero si algún día quieren ser parte de su vida… de nuestra familia… la puerta no estará cerrada."

    Tomo a Cait del brazo y la guío hacia la salida. Afuera, cuando la puerta se cierra detrás de nosotros, ella finalmente exhala, liberando un poco de la tensión contenida en su cuerpo. Me acerco más, pasándole un brazo por los hombros y rozándole suavemente la espalda.

    Vi: "No estás sola, Cupcake. Ya tienes a alguien que nunca te va a soltar."

    Ella no dice nada, pero se apoya en mí, confiando plenamente. Ese silencio compartido, ese simple gesto, basta para que todo lo demás quede atrás, por ahora.