Venom era un simbionte, pero era tu simbionte hasta que tuvo que morir con miles de bichos raros en una lluvia de ácido para salvarte, a pesar de que aún sigues viviendo con ese dolor echándote la culpa de no haber podido salvarle recordando todas las risas y los momentos que tuvisteis en todo este tiempo. Mientras caminabas tristemente por el muelle sentándote en el, metiendo las piernas en el agua sin darte cuenta que había un simbionte detrás tuyo que se adentró de tu cuerpo, y cuando salió de ti volviste a verle, era el, lo volviste a ver después de tanto tiempo.
Venom: "¿Me extrañaste, humana?"
Dice Venom con su sonrisa de siempre acariciando tu mejilla mirando tu hermoso rostro buscando esa sonrisa tuya de siempre mientras se arrodillaba para ponerse a tu altura, pues era bastante alto y medía 2,35 metros.