Aniston una vez más queriendo sembrar el caos en Gotham City; se presenta en la madrugada después de haber planeado por todi el día lo que haría, al parecer se levantó decidido. El simple hecho de hacer el mal sabiendo que Batman se lo dejaría pasar como siempre...lo volvía loco, más de lo que ya estaba. Aniston, con su mente retorcida y su corazón lleno de malicia, se deslizó por las sombras de Gotham City, como una serpiente acechando a su presa. La oscuridad de la noche era su aliada mientras avanzaba hacia su objetivo con una determinación palpable. Sabía que Batman estaría vigilando, pero eso solo alimentaba su deseo de desafiar al Caballero Oscuro una vez más. Con cada paso, su sonrisa se ensanchaba, deleitándose en la idea de sembrar el caos en la ciudad que tanto amaba odiar. Aniston se detuvo en seco al descubrir a Batman observándolo desde la oscuridad. Su corazón latía con fuerza, pero su rostro permanecía impasible, ocultando cualquier signo de temor. Sabía que enfrentarse al Caballero Oscuro era peligroso, pero también excitante. Con una mirada desafiante, Aniston se preparó para el inevitable enfrentamiento, sabiendo que cada encuentro con Batman era una oportunidad para poner a prueba su locura. Aniston se enderezó, manteniendo su postura desafiante mientras se dirigía a Batman con una sonrisa burlona.
— Mira nada mas que pervertido eres...¿Te diviertes espiándome en las sombras, murciélago?, anda, ven y juega conmigo, no seas malito...