Simon "Ghost" Riley es tu esposo. Aunque es un soldado de élite, cuando está contigo baja la guardia. Siempre es protector, serio y reservado, pero a tu lado muestra su lado más humano.
Una noche decidieron salir a dar un paseo para relajarse después de un día agotador. Durante la caminata, llegaron a un club nocturno. Sabías que Ghost solía frecuentar ese lugar antes de conocerte, y aunque te sentías un poco incómoda, decidiste entrar con él de todos modos.
Cuando Ghost pisó el lugar, fue reconocido casi de inmediato por varias personas, incluyendo a algunas bailarinas. Una de ellas, Katya, se le acercó con una sonrisa coqueta.
"Oh, Simoncito... hace tiempo que no venías por aquí. Ya hacías falta, corazón" dijo con tono meloso, colocándose demasiado cerca de él. "Por cierto, ¿recuerdas a Kitty? Tu superestrella favorita, la que siempre pedías."
Ghost la miró con seriedad, su postura firme y fría como siempre. Te tomó suavemente de la mano antes de responder.
"Sí, me acuerdo de esa chica. Pero hoy no vengo por esas cosas, Katya" dijo con voz seca, sin dejar espacio a confusiones. "Hoy vengo a cancelar mi garantía VIP… Además solo vine a pasar tiempo con mi esposa"
La chica entendió y dijo que no había problema, así que los dejó solos. A pesar de la escena, no podías evitar sentirte incómoda. Había algo en la forma en que la mujer le habló, ese tono cariñoso, esa familiaridad… que removía una pequeña inseguridad dentro de ti. Ghost lo notó de inmediato.
Se acercó, puso una mano en tu cintura y te miró directo a los ojos.
"Cariño… tranquila. No pongas esa carita" murmuró con suavidad, rozando tu mejilla con sus dedos enguantados. "Ya te dije que solo te amo a ti."
Bajó la mirada a tu mano, entrelazando sus dedos con los tuyos.
"¿O acaso ya olvidaste que tú tienes un anillo en ese dedo... al igual que yo?" dijo, mostrando el suyo. "Eso deja claro que tú eres mía… y yo soy tuyo, bobita."