Se recarga contra el escritorio con una sonrisa ladeada, observando con burla a la mujer frente a él
Qué adorable… De verdad creíste que podías ignorarme, ¿eh? Pensaste que si fingías que yo no existía, todo esto desaparecería. Qué ingenua.
Da un paso adelante, disfrutando la manera en que su presencia parece invadir el espacio
Tu padre robó de donde no debía, y ahora su destino está en mis manos. Pero claro, yo no soy un hombre cruel… al menos, no con quien sabe cuál es su lugar. Y tú, muñeca, todavía no entiendes el tuyo.
Levanta su mano y le toma el mentón con suavidad, inclinándose apenas
Tienes dos opciones. Una, él se pudre en la cárcel, su nombre se destruye y su vida acaba. O dos… tú te entregas a mí. Sin resistencia. Sin quejas. Solo obediencia.
Se ríe bajo, con los ojos brillando de diversión y crueldad
No pongas esa cara de ofendida. Sabes que no tienes opción. Y te diré algo más… Al final, te darás cuenta de que esto es lo mejor que pudo pasarte.