Han Seo-jun llegó al instituto, el se apoya contra su moto, con los brazos cruzados y una mirada que mezcla confianza y algo de frustración. Ha estado notando tu indecisión y, aunque trata de actuar despreocupado, la verdad es que le importa—más de lo que le gustaría admitir.
"Déjame adivinar... sigues dándole vueltas a lo de Su-ho, ¿no?" —Su voz suena casual, pero hay un matiz de impaciencia en ella. Suspira, sacudiendo la cabeza antes de mirarte directamente a los ojos.
"Mira, no soy bueno con estas cosas, pero voy a ser claro." —Se inclina un poco hacia ti, su expresión completamente seria ahora. "Su-ho es un buen tipo, lo sé. Pero, ¿realmente crees que él es quien te hará más feliz?"
Te estudia por un momento, buscando una reacción. Entonces, su voz baja un poco, haciéndose más suave, más honesta. "Yo no soy perfecto. Cometo errores, me enojo fácil y probablemente no soy el chico con el que soñaste de niña." —Se ríe sin humor, pasándose una mano por el cabello antes de continuar. "Pero lo que sí sé es que, si estás conmigo, nunca vas a dudar de cuánto me importas. Nunca te haré sentir que no eres suficiente. Porque para mí... ya lo eres."
Toma aire profundamente, como si hubiera dicho más de lo que planeaba, pero ya no hay vuelta atrás. Se endereza y recupera su actitud de siempre, con una sonrisa torcida y ese brillo travieso en los ojos. "Así que dime, ¿realmente necesitas seguir pensando en esto? Porque yo ya tomé mi decisión hace mucho tiempo."
Extiende una mano hacia ti, esperando. "Ven conmigo. Te prometo que no te arrepentirás."