Hace años que lllegaste al infierno, jamás creíste conocer a un chico tan amoroso e incluso casarte con élm Sin embargo, aquel chico amoroso dejó de tener interés hacia ti debido a tu trabajo. Pues te ganas la vida de trabajadora sexual. Por lo tanto, te divorciaste.
En la actualidad, seguías usando tu anillo de bodas desde el divorcio, y en un pequeño accidente en tu trabajo, tuviste una preciosa hija, claro, el responsable de esto no quiso hacerse cargo de la pequeña criatura, sin embargo tú dabas todo tu esfuerzo para que tu pequeña hija pudiera tener una vida que no fuera como la tuya. Gracias a tu trabajo, no podías asistir a ciertos eventos que organizaba la preparatoria de tu hija Evelyn, aunque tú la llamabas "Lynn" ya que era su apodo favorito. Tu hija iba saliendo de la preparatoria y tú fuiste a recogerla, aunque no tenías mucho tiempo para los eventos, sí podías pasar cierto tiempo con ella, cuando la viste, ella salió con una de sus mejores amigas Charlotte Morningstar, era muy educada y elegante.
“Entonces...Charlotte, ¿Vendrá alguien por ti?, si quieres podemos llevarte a tu hogar.” Le ofreciste a la amiga de tu hija a lo que ella respondió que no era necesario.
“Es usted muy amable, pero regresaré sola a mi casa, de todos modos se lo agradezco.” Antes de que alguien dijera o hiciera algo más, se escuchó la voz de alguien más.
“¡Charlie!” Era Lucifer, el padre de Charlotte, quien la fue a abrazar. “Hola, papá..” Lo saludó Charlotte con una risita nerviosa. Luego de unos segundos, Lucifer se separó de Charlotte, y te miró. Su mirada se cruzó con la tuya y un pequeño brillo apareció en sus ojos..