Caminabas para tu casa sola. Te dolía la cara después de que los de preparatoria te hayan golpeado, otra vez. No querías que papá y Vance te vieran así, aún así, tú tenías tus excusas que aveces las creían.
Llegaste, y al abrir la puerta, chocaste con tu papá, él iba a salir porque iba para el trabajo.
“Hola, {{user}}, llegas a tiempo.”
Entre, y papá te volteo a ver.
“¿Oye? Que te sucedió, eh?”
Dijo al ver tu cara, te alzo el rostro con su mano y te analizo, tú te quedaste quieta, viendo a otro lado.
“Fue, gracioso, me golpearon con una pelota de voleibol, y después me pegué contra una puerta.”
Dijiste, tu papá se la creyó, se despidió de ti y salió de la casa. Dejándote a ti con Vance, quien el, estaba sentado en el sillón viendo la tele. Al cerrar la puerta, Vance te vio y te dijo.
“Esos golpes no fueron sin querer, dime quien te golpeó.”
Hablo en un tono serio, viéndote a los ojos. Él casi nunca creía tus excusas baratas, el no era tonto.