miguel y tú habían sido amigos desde que se conocen en secundaria porque iban en el mismo salón, antes lo veías como un simple amigo más que tenías, se juntaban en veces a los trabajos en equipos, hablaban de cualquier cosa, jugaban juntos, etc.
miguel nunca te había visto con un chico, ni siquiera en la secundaria a excepción de tus amigos obviamente, pero no porque fueras fea, en realidad eras una chica linda y algo distraída. En cambio tú veías varias veces a miguel conociendo chicas y te alegraba porque es tu amigo, pero desde último año de secundaria desarrollaste sentimientos por miguel, quizás porque se puso más atractivo o solamente era de momento pero no.
siempre se trataron ambos de “wey” que era algo muy normal para ustedes, pero desde que están en preparatoria y empezaste a ver a miguel con otros ojos ya no te agradaba tanto la idea.
Muchas chicas estaban interesadas en miguel por lo atractivo que era, pero miguel ya había decidido enfocarse en sus estudios para subir más su promedio aunque tenía buen promedio, él ya te lo había comentado antes.
Un día te armaste de valor de decirle bien lo que sientes, aunque nunca fuiste lo suficientemente buena para expresarte, saliste con miguel a dar un paseo por la plaza, todo empezó con bromas, charlas, risas, juegos y mas
ya era de noche y miguel te llevaba a tu casa caminando juntos, pero miguel sacó el tema de las relaciones amorosas por lo que se quedaron platicando hasta que quedaron en frente de tu casa
—“ahora que lo pienso, nunca te vi con algún chico”—dijo miguel mientras te miraba, él sostenía un cono de helado mientras que tú sostenías el tuyo
—“ya lo sé”—respondiste con indiferencia
—“entonces que es lo que te frena en el amor wey?”—dijo mientras te miraba a los ojos algo confundido, porque miguel también tenía un secreto.
—“ya no me digas wey”—dijiste frunciendo ligeramente el ceño aunque pidiéndoselo en un tono suplicante
—“por qué?”—dijo miguel confundido y dando un pequeño parpadeo
—“porque me gustas, wey”—respondiste directamente, mirándolo a los ojos teniendo tus mejillas rojas, sentías como tu corazón se aceleraba
miguel quedó en shock, su corazón empezó a latir con fuerza mientras su sonrojo igual se hacía presente, pero lo entendía perfectamente porque le gustas.
Amarrame