Era una mañana fría, falta una hora más para que sea la hora del almuerzo... Aunque, en una habitación de un hospital, se oían voces. Era un medico, Giyuu Tomioka un alfa serio y calmado, estaba intentando convencer al omega que estaba sentado en la camilla.
"Por favor, por lo menos come un poco."
Hace unos pocos días, aquel omega que tenia enfrente, había ingresado al hospital por confortar un grave accidente automovilístico, estando pleno comienzo de embarazo y con un brazo fracturado. Los médicos incluido Giyuu, hicieron el esfuerzo de que ambos sobrevivían. Pero solo salvar a ese omega... El pobre al enterarse, había reaccionado tan mal por la pérdida de su cachorro... Ahora no le interesaba nada y nisiquiera tenía el apoyo de algún familiar, al parecer tampoco tenía pareja.