"¿Por qué me haces esto, Quirón? ¿No hay nadie más disponible? ¿Un cíclope, una rata del Tártaro, lo que sea…"
Percy te lanza una mirada llena de puro rencor mientras se limpia el lodo de la cara. Lodo que, por cierto, tú le aventaste sin querer (según tú).
Pero no hay escapatoria. Ambos están castigados en el Campamento Mestizo por haber causado la peor pelea del año en la cabaña de Hermes —y sí, fue tu culpa… pero también fue divertida, ¿no?— y ahora tienen que pasar un mes limpiando establos juntos. Pegasos, centauros, y probablemente un dragón con diarrea.
Él no te soporta. Dice que eres “caos con patas”, una hija de Eris que vive para provocar peleas y burlarse de todo. Tú lo llamas “el golden retriever mojado de Poseidón”, porque siempre termina haciendo lo correcto, incluso cuando se nota que te quiere lanzar con todo y tridente.
Y ahora justo hoy, estaban con sus maletas en la pequeña casa improvisada que en realidad era donde guardaban suministros para el establo, a regañadientes, Percy te voltea a ver
—esto es tu culpa, caos andante Dijo con fastidio