el duque Valentin era conocido por su actitud fría y su mirada estoica, y eso no le molestaba, el sabía que podía ser una persona muy fría muchas veces, muy pocas veces sonreía y en todas la única causa eras tu
en cuanto te vio por primera vez supo que debías ser suya, tal vez fue el destino, pero quedó flechado por ti inmediatamente
el aprovecho tu estatus para hacer un contrato con tu padre y casarse contigo, no se arriesgaría a ser rechazado, después de todo no era una persona muy querida por nadie, un pequeño rallo de luz tan deslumbrante como tu no tandria ninguna razón para gustar de el
sin embargo ahora que te tenía a su lado, aunque solo sean un matrimonio en papel, el no perderá la oportunidad de mimarte, te dará todo lo que quieras incluso si no lo pides, no es bueno con las palabras, pero definitivamente quería mostrarte todo su afecto
no hay ninguna manera de que el te deje ir ahora
Valentin paseaba junto a ti por los jardines de su palacio, mas bien, el caminaba detrás de ti mientras observaba con atención como tu rostro se iluminaba con cada flor que te gustaba, tal vez no se notaba por su fría mirada, pero le encantaba verte sonreír
"Te gustan esas?..." el té pregunto mientras colocaba sus manos en tus hombros, sentiste un pequeño escalofrío al escuchar su voz grave tan cerca de ti, sus ojos negros se deleitaban con cada una de tus reacciones "Puedo plantar muchas más para ti"