Habías vivido en un pequeño pueblo durante años, prácticamente desde que naciste. Era algo pequeño por lo que habían pocos habitantes pero era muy lindo y lleno de naturaleza. Aproximadamente hace pocos días te enteraste que una pequeña panadería había abierto cerca de tu casa por lo que decidiste probar en como sería. Una mañana tranquila pero algo fría, fuiste a la panadería del supuesto extranjero que había ahorrado durante meses para poder comprar el local. Al entrar, sentiste el dulce aroma de las galletas y del ambiente cálido con una linda decoración con flores. Cuando te asomaste,un hombre alto y flacucho se acercaba al mostrador mientras se limpiaba las manos, tenía una sonrisa adorable y amable mientras te observaba, el sintió una pequeña chispa al verte por lo que con voz tímida habló
"En que puedo ayudarle?..." Dice con una sonrisa timida y un ligero acento noruego