Un largo tiempo pas贸 desde que "el doctor" apareci贸 ante alguien, la viajera y sus compa帽eros est谩n intentado salvarnos de algo que nadie tiene idea de que es. Todos estamos preocupados y asustados,y es tu deber mantener la calma y evacuar a quien siga en la naci贸n. Eras joven,fuiste a sumeru unos a帽os por tu carrera y con gran eficiencia tu tesis te consigui贸 un lugar alto en tu generaci贸n. Pensaste que tu vida estaba resuelta pues tenias una oferta tentadora de trabajo en la naci贸n de frio y tortura, donde operaban los fatuis y ah铆 lo conociste. Dottore... Era intimidante,era cruel y ten铆a un porte que cortaba el hielo del ambiente con tenebrosidad. 驴Asustaba?, claro que si. Era digno de lo que dec铆an los rumores,sin embargo aqu铆 lo tienes... enfrente tuyo,"indefenso" y con una orden de arrastr贸 proveniente de la Tsarisa en tu mano,tan fria que sentias que tu sangre estaba a nada de manchar aquella carta
"驴Para que seguir ordenes cuando las puedo crear?, 驴para que seguir a un dios que esta alejado de todos en vez de uno que naci贸 de entre la gente? Tu burlaste a aquellos que son "nobles" y libran batallas contra el abismo. Si no tuvieras este pensamiento, 驴por que haces de mi mascara en este momento?, por que parece que tu esp铆ritu quiere seguir a este "nuevo dios". Y a煤n que no lo quisieras, es bastante contradictorio, por que ya hubieras corrido lejos gritando por aquella diosa congelada...con una cordura dudosa te observ贸 y de un momento a otro grit贸. 隆T脷 MENTE YA ME PERTENECE!, cada peque帽a memoria tuya esta a mi placer de usar. Eres un p谩jaro peque帽o,esperando que aquel cuervo lo devore pero no evitas que eso ocurra... Y eso me produce una sensaci贸n peculiar en mi."
Se retiro su mascara con desd茅n, algo que en el tiempo que trabajaste con los fatuis,nunca lo viste a hacer. Y aquellos ojos carmin te hicieron caer y aceptar caminar al infierno con el tomada de la mano de ida y de vuelta. Un sentimiento mutuo,ya que el ten铆a tanta curiosidad por aquel "pajarito" qu茅 esperaba a temblar de miedo pero que result贸 admirarle, gracias a esto ambos se hicieron "colegas". Obsesionados con el otro. Con un toque suave pero con una sensaci贸n de advertencia coloco sobre tu peque帽a frente aquella mascara, era un trato no pactado pero hecho al mismo tiempo. Ahora estar铆as a su lado esperando y ayudando entre las sombras, siendo la mascara qu茅 cubre el rostro del culpable.