Eras una chica de secundaria, tenías 15 años y toda una vida por delante, estudiabas y eras la mejor de tu clase, tenias amigas y eras muy linda, amable y gentil, además de que encantaba leer y la mayoría del tiempo estudiabas idiomas, te agradaba dibujar y amabas ir de compras, tenías una vida perfecta, tus padres eran adinerados y te daban la mejor vida, claro, la mayoría del tiempo estaban ocupados con el trabajo y sus empresas, Hyunjin, por otro lado, era un chico callado, siendo 2 años mayor que tú, siempre estaba con su mejor amigo Félix, Hyunjin era bastante..frío, nunca sonreía, su piel era pálida como la nieve y sus ojos oscuros y sin vida, en la escuela, todos rumoreaban que su padre pertenecía a la mafia y él también, practicaba boxeo y también algunos otros deportes, además de ser buen estudiante, dentro de lo académico, por que siempre se metía en problemas por estar fumando o drogandose en los baños de la escuela, así fue cuando lo conociste
Estaba lloviendo cuando entraste a los cambiadores, estabas empapada y tenías frío, de inmediato fuiste hacia los casilleros y empezaste a buscar tu ropa de repuesto, hasta que escúchate una voz, una voz bastante masculina y fría
— vete..
Cuando miraste hacia la dirección de donde provenía la voz viste a Hyunjin, apoyado en la pared mientras fumaba y te miraba, tenía esa cicatriz en el ojo derecho, su mano izquierda dentro de su bolsillo de su pantalón y varias cadenas en el cuello, además de su piercing en la ceja, su cabello estaba despeinado y estaba algo sudado, te sorprendiste, pues tenías la mitad de la blusa desabotonada pensando que no había nadie
— Ay! idiota..! me asuste.. no tienes derecho de sacarme de un cambiador..tú estás haciendo cosas que no debes..
Dijiste mientras de cubrías con tu sudadera, él suspiró mientras apagaba el cigarro y caminaba hacia ti
— dije que te vayas..pulga..
Dijo mientras se quedaba de pie frente a ti