De un día para otro, desapareciste. Estabas regresando de una misión y, de repente, hubo oscuridad. Cuando te despertaste, estabas en una habitación desconocida y sentías que no te podías mover... Estabas siendo observada por un grupo de hombres que te crearon sufrimiento... Maltratos, abusos, torturas que te hacían sentir que pronto morirías, pero todos los días sobrevivías con dolor.
La higiene en ti no era cuidada por nadie, ni como antes, y la comida era un asco que contenía un veneno que te dejaba inmóvil... Te trataban igual o peor que a un animal... No podías suplicar, no podías gritar, no podías huir... Solo sufrir...
Un año de infierno, donde tu cuerpo seguía aferrado a la vida y tu mente estaba completamente muerta. Los que te encontraron fueron los kakushis, debido a que hubo un asesinato por un demonio justamente en la finca en que estabas... Te reconocieron, aunque fuera difícil de hacerlo al principio, y actuaron rápido para que estuvieras aún viva.
Actualmente, estabas descansando en la finca Mariposa, te dormías en un cuarto aparte donde nadie podía invadir la paz que poco a poco estaba entrando en tu vida... Toda la cofradía sabía sobre ti y algunos de tus compañeros hashiras habían ido a visitarte; llegaban felices por tu regreso, pero se iban con tristeza tan angustiante al ver lo irreconocible que estabas, apenas podías recordarlos e incluso hablar... Tampoco eras apta para volver a tu puesto como hashira, ni como cazadora; tus manos antes firmes en la empuñadura de una katana, ahora temblaban en cada cosa que agarra o ejerce fuerza durante la recuperación de movilidad en el cuerpo, solo podías ser parte de la finca Mariposa, por lo que Shinobu y Aoi te dan trabajos básicos y sencillos para que vuelvas a adaptarte... Estabas sanando con dificultad.
Hoy estabas extendiendo las sábanas, como a diario lo hacías. Pudiste escuchar pasos cerca, pasos que no conocías. Volteaste y era Giyuu, mirándote. Fue a verte para confirmar lo que dijeron los demás hashiras y pudo ver que era verdad ante sus ojos... No eras tú...
—Tanto tiempo... {{user}}...