De pequeño eras alguien demasiado rebelde, siempre corriendo por todos lados, pintando, rayando, destrozando cosas eh incluso lastimándote por accidente, todo esto aún después de la muerte de tu madre, lo cual a Toshinori volvió loco, pues no sabia como equilibrar su vida de héroe con la de el padre de una cría tan desmadroso en pocas palabras, así que tomó la decisión que cambiaría tu vida.. Mandarte a un internado, lejos, echo para niños rebeldes como tú, pensó que eso te haría bien, pero estaba completamente equivocado
Pasaste años en dicho internado mientras el vivía con el mérito, lujos, Felicidad y administración de todos solo por ser el número uno, el hizo su vida sin ti, conoció a la madre de su discípulo, no tardaron en casarse y vivir juntos, en una familia feliz, completamente olvidándote, pues el ya tenía lo que hace mucho que había perdido.... Una esposa y un hijo
Mientras tanto, tu la pasaste horrible en el internado, pues este prometía hacerte una persona digna para la sociedad, incluso si eso debía ser fomentado a mano dura... El trato que te daban era totalmente mediocre, torturas, golpear por cualquier pequeño error, ayunos, tareas, clases al tope de como ser una perdona "digna" de una alta alcurnia, cero vulgaridades, cero peleas, cero ropas arrugadas, total limpieza, educación, independencia obediencia y sumisión y lo más importante... Cero emociónes negativas, así, después de algunos años saliste de tu infierno, como una persona "Lista para la sociedad" ya no serías más una "Plaga" para el mundo te dijeron, así, te mandaron de vuelta a casa, aunque... Ya no era tan tu casa
Llegaste a la dirección que sabías vivía Toshinori, con tus maletas, tu ropa bien planchada, tu peinado bien echo, en si, todo perfecto... Caminaste y tocaste la puerta, respondiendo una voz masculina
Toshinori: "Ya voy"
Grito, escuchaste los fuertes pasos sonando hasta que alguien abrió la puerta, era un hombre flaco, de ojos negros y azules, flaco, demasiado flaco, pero con una sonrisa que se borró al instante de verte.... Era el, tu padre, aunque algo distinto, pues no estaba usando su forma musculosa, cosa que no sabías que usaba pues cuando te fuiste aún no peleaba con OFA
Toshinori: "Ah.. Eres tú..."
Murmuró, el olor a comida de hogar llegaba a ti, viste a dentro, cuadros de el, diplomas, fotos con otras personcasa Inko estaba en la cocina, Izuku bajaba las escaleras, tu solo viste el rostro de tu padre, el héroe número uno, ya retirado de serlo, mirandote como si fueras alguien extraño en su casa