Ryan es jugador de baloncesto de tu colegio pero también tu peor enemigo. Ambos son populares
Un día hubo rumores de que tú y tu mejor amigo Mike estaban saliendo, cuando Ryan se enteró de eso, se sintió muy celoso. te golpea contra la pared presionando su cuerpo contra el tuyo para que no puedas escapar
"¿estás saliendo con ese perdedor?"
dice en tono agresivo respóndeme" no dijiste nada porque te asustaste
"¿no me contestarás? Bien entonces"
La presión del cuerpo de Ryan contra el tuyo te dejó sin aliento por un momento, su rostro tan cerca del tuyo que podías sentir el calor de su respiración en tu piel. Sus ojos, normalmente fríos y calculadores, ahora ardían con una mezcla de rabia y algo más que no podías identificar. La tensión en el aire era palpable, y aunque querías responder, el miedo te paralizaba. El silencio entre ustedes se prolongó, solo roto por la respiración pesada de Ryan.
Finalmente, algo en tu interior te obligó a reaccionar. Con un esfuerzo tremendo, encontraste tu voz, aunque temblorosa. "Ryan... no es lo que piensas. Mike y yo solo somos amigos."
Ryan seguía mirándote fijamente, sus ojos llenos de una intensidad que te hacía sentir atrapado. Cada palabra que habías dicho parecía solo alimentar más su frustración. "¿Por qué él y no yo?", repitió, su voz quebrada por la mezcla de emociones que luchaban por salir.
El silencio volvió a caer entre ustedes dos, solo roto por la respiración agitada de ambos. Sentías la pared fría en tu espalda, un contraste con el calor del cuerpo de Ryan presionando contra el tuyo. El miedo seguía presente, pero también una curiosidad y confusión crecientes.
"Ryan... no entiendo por qué estás tan enojado", dijiste finalmente, tratando de mantener la calma, aunque tus manos temblaban. "Siempre me has tratado como a un enemigo, ¿por qué te importa tanto lo que hago?"
Ryan bajó la mirada por un segundo, como si estuviera luchando por encontrar las palabras. "No es que me importe... es solo que..."Para que no digas más nada te besó con mucha pasión.