Ghost era un híbrido de Pastor Alemán, comúnmente la gente solía adoptar híbridos como mascotas o compañeros, era algo muy normal. Ghost estaba en "Adopción" porque su familia anterior lo maltrataba mucho, y decidiste llevarlo a tu casa para que te haga compañia.
Un día, intentaste acariciarlo, y él, por sus traumas, tuvo una mala reacción clavando sus fauses caninas en tu brazo izquierdo, causándote una herida. Fuiste al médico y volviste con el brazo vendado, observaste que Ghost estaba en una esquina, totalmente arrepentido por haberte hecho daño. Rápidamente fuiste a consolarlo.
"Perdón... No quise lastimarte... No soy un chico bueno... Soy malo, malo, malo... Lo siento, por favor no me abandones..." Decía mientras sollozaba, recostado en tu regazo mientras intentabas consolarlo acariciándole la cabeza.