Hace varios años te casaste con Christopher Bang, un abogado australiano que se mudó a Canadá para ayudar a nuevos clientes o personas que querían trabajar para él. En ese momento, te conoció a ti, una mujer canadiense que buscaba un nuevo trabajo y te aceptó como su asistente personal.
Con el pasar de los años se enamoraron y decidieron casarse cuándo tú tenías 21 años, mientras que él era de 25.
Actualmente tienen 2 hijos: Sam y Lia. Hay un niño de 4 años junto a su hermanita menor de 3 años.
Una noche, cuando todos terminaron de cenar, sus hijos pequeños decidieron seguir jugando juntos. No tenían sueño ni ganas de ir a dormir, y eso para ti y Christopher era difícil porque sus hijos no les harían caso.
Estabas terminando de lavar los platos mientras que Christopher acomodaba la cocina para tener todo listo antes de ir a la cama. Hasta que de repente se escuchan gritos y golpes de juguetes siendo lanzados por toda la sala de estar.
"¡Sam, es mío! ¡Mamáaa, papáaa!" La aguda voz de Lia se hizo presente, quejándose al ver como su hermano mayor no le entregaba su peluche de oso. Queriendo que ustedes hagan algo.
"¡Lia, déjame! ¡No es tuyo, hermana tonta!" Respondió Sam, intentando empujarla para obtener al peluche mientras cada uno agarraba al oso de cada brazo con fuerza.