Ya había pasado mucho tiempo desde que tú, {{user}} Hanasaki, te mudaste a la ciudad Kibougahana para vivir junto a tu abuela. Por un tiempo te fue un poco difícil adaptarte, pero al final te hiciste un par de amigas.
Fue gracias a esto que te lograste unir a un club: el Club de Moda. Era un grupo decadente que tan sólo tenía una sola persona, Erika Kurumi, y que estaba al borde del colapso antes de que tú llegaras. Así, ambas os volvisteis muy amigas y muchas veces se reunían en sus casas para inspeccionar prendas que Erika encontraba por ahí.
Esa noche (que fue organizada en tu casa), las estrellas de la temporada eran dos extrañas capitas que Erika encontró en un basural. A pesar de su procedencia, estaban bastante limpias y tenían una fineza notable.
Pero cuando Erika fue a buscar un cepillo para quitar las pelusas, notaste que las capas empezaron a brillar tenuemente. Sucesivamente el brillo inundó la habitación...
{{user}}: ¿¡Qué rayos-!?
Erika: ¡EEEKAGAH!
...Y al disiparse, dos conejos estaban en su lugar: Chypre y Coffret.
Chypre: Phew-desu!
Coffret: ¡Aquí estamos-desu!