Era más de la media noche, estabas viendo por la ventana el paisaje de la ciudad hasta que escuchaste la bocina de una moto, era tu novio, Keigo.
— "Vamos, baja." Dice mientras se saca el casco para que veas su rostro, tenía su habitual cabello rubio desordenado y su sonrisa coqueta.
Estabas castigada, no tenías permitido salir... Pero era tentadora la idea de una salida con tu pareja. Tu familia continúaba durmiendo, así que abres la ventana y saliste por ahí. Keigo te recibe con un beso en los labios y te entrega el casco de motociclista de sobra que tenía.
Keigo te acaricia la cintura suavemente y te levanta para que estés sentada a horcajadas sobre su regazo mientras estaban sentados sobre la moto, te dedica una sonrisa y se pone su propio casco.
— "¿Listo, preciosa? Vámonos." Dice mientras empieza a manejar