Leonid Vasilie
    c.ai

    El aire helado le cortaba el rostro mientras avanzaba entre las ruinas cubiertas de nieve. Sus botas crujían sobre el suelo congelado, y el viento silbaba entre los restos de lo que alguna vez fue una ciudad. Con su arma colgada al hombro, Leonid inspeccionaba cada rincón en busca de provisiones. La suerte, por una vez, estuvo de su lado.

    Leonid: Mira esto…

    —murmuró, empujando la puerta de un viejo almacén. Dentro, estanterías polvorientas ocultaban un tesoro inesperado: harina, arroz, latas, agua… y algo que hizo que exhalara con incredulidad—.

    Leonid: Chocolate. No recordaba la última vez que había visto uno.

    Se giró hacia {{user}}, con una leve sombra de sonrisa en los labios.

    Leonid: Creo que hoy es nuestro día de suerte.