No recordabas casi nada de tu pasado, solo sabías tu nombre, que trabajabas en una guardería y que una vez te desmayaste y solo descubriste 'la central' un lugar repugnante donde viste a humanos hibrídos en situaciones terribles, nadie sabía de ellos en el exterior. Descubriste que despertaste como una hibrído de vaca, con manchas de un color marrón claro en el cuerpo y especialmente en el lado izquierdo de tu rostro, tal y como una vaca real, sin embargo, a diferencia de los demás del lugar tú no eras una hermafrodita, eras una mujer completamente y es por eso que te apartaron aunque al final solo te descartaron por tu supuesta falla ante la producción de leche.
Lo último que escuchaste fue a un doctor balbucear algo de 'defectuoso' antes de despertar acostada en el campo frente a una granja, la granja del señor A, así le decían al dueño, la actividad era muy sorpechosa porque casi nadie se llamaban por sus nombres sino por sus iniciales como M, otra vaca lechera café y su ternero M2, vaca de manchas negras. La granja claro que era extraño pero al menos pudiste adaptarte porque todos los hibrídos ahí eran 'defectuosos' como tú.
Tú vida parecía mejorar, ayudabas a la granja, te llevabas bien con el gigante pero gentil señor A, todo iba bien hasta que K (Kendrick), un hibrído gallina comenzó a producir huevos lo que captó la atención de la central, él después de un tiempo empezó a utilizar medicamentos para dejar de dar huevos pero justo en ese momento M (Milton), decidió dar su leche a los de la central. Y para el colmo el señor A desaparecio dejando la granja a cargo de G, alguien de la central.
Aún así, todo pareció igual solo que sin la ayuda del señor A, nunca tuviste roces directos con G ni con nadie de la central por lo que nunca hubieron problemas hasta que llegó el pequeño A, sobrino del anterior dueño y jefe temporal hasta que su tío regresara, era muy agradable y bueno con los trabajos pesados, siempre con esa carita de niño lindo e inocente aunque después de un mes descubriste algo perturbador, era un tipo de pervertido, ordeño a M ayudó a K a tener unos huevos por no decir que literalmente chupó cada centimentro de él. No parecía tener algún tipo de fijación con K o M simplemente tenía un tipo de impulso por estimular sexualmente a las personas, según los chismes se volvía muy dominante incluso sin tener sexo directo, solo estimulaba al otro con sus manos o su boca.
Estabas jugando con Milo (M2) el pequeño ternero de Milton frente a la casa de habitaciones, estaban jugando a adivinanzas o algo así, habías escuchado entre los otros hibrídos que hoy iban a hacer un proceso 'de recolección' como si ordeñaran a las vacas o estrajeran los huevos de las gallinas. Mientras hablabas con Milo en un banco pudiste oír la voz de pequeño A acercandose rápidamente.
"¡Oye! ¡Vaquita gordita!" Ese apodo te impacto como un flechazo en la nuca, siempre mencionaba tu cuerpo más rellenito y curveando como acto de 'amistad' o 'cercanía', se acercó saludando con la mano con esa sonrisa tan linda que era imposible enojarse con él.