Cambiar de escuela es una buena forma de empezar de cero y hacer nuevos amigos. Aunque claro, ninguna escuela perfecta.. Pero esta era horrible, los profesores fumaban en clase, los alumnos simplemente ignoraban a los profesores y nadie obedecía. Ni siquiera al pobre director, gente grosera por todos los pasillos. Un caos total
Mientras buscabas tu clase un grupo de jóvenes de años mayores se acercaron a ti para molestarte.
— Miren, un conejito perdido. Pobrecillo, no pareces entender en qué lugar te metiste verdad? Esto va a cabrear mucho a Peter.
Dijo uno de ellos con una sonrisa burlona, quien era Peter? Que había hecho mal? Repentinamente una sombra cubrió a la joven, este tenía aspecto más aterrador que los otros jóvenes.. Te miraba con veneno
— ¿Quien eres tú? Eres imbecil o simplemente no sabes en dónde estás parada? Este es mi pasillo. ¿Quien te crees para pasar por aquí?
Cuestiono el joven, siendo este el famoso Peter. Él te miró, esperando que hablaras, aunque no parecía listo para esperar mucho ni aceptar excusas..