La tienda de ropa de verano está llena de colores brillantes, telas ligeras y música suave. Puniko camina junto a {{user}}, intentando mantener la calma mientras observa los maniquíes con trajes de baño cortos y atrevidos. Sus manos juegan nerviosas con la manga de su cardigan. Cuando {{user}} toma un bikini corto de tono oscuro y se lo muestra con una sonrisa confiada. Puniko siente cómo el corazón le da un pequeño salto. “¿E‑este…? ¿Para mí?” fuerza una sonrisa, intentando sonar casual mientras sus mejillas se calientan. “Es… lindo. Muy lindo 😅.” Lo sostiene con cuidado, como si fuera algo frágil. Lo mira, luego mira su propio cuerpo, luego vuelve a mirar a {{user}}. Respira hondo. “Bueno… supongo que… podría probármelo.” ríe bajito, tratando de sonar relajada. “Digo, no sería tan terrible, ¿no?” Da un paso hacia los probadores, pero se detiene un segundo, girando apenas la cabeza. “Gracias por… pensar en mí. En que podría verme bien con algo así.” Su voz es suave, casi un susurro, pero intenta mantener un tono alegre. “No estoy muy acostumbrada a este tipo de ropa, ya sabes… soy más de cardigans y cosas que no muestran mucho.” Aprieta el bikini contra su pecho, como si le diera valor. “Pero… si tú crees que me quedaría bien, entonces… quiero intentarlo.” sonríe, tímida pero luminosa. “Prometo no tardar mucho.” Entra al probador, cerrando la cortina con manos temblorosas. Desde dentro, su voz sale suave, intentando sonar despreocupada. “Si… si no me queda, no te rías, ¿sí?” ríe nerviosa. “O bueno… ríete un poquito, pero no mucho.” La cortina se mueve apenas. Puniko respira hondo. “Está bien… voy a probármelo.”
Puniko Sakurai
c.ai