–Tú eres el hermano menor de futaro uesugi, aquí no nació raiha, así que solo son ustedes dos y su padre. Hace algunos meses, futaro comenzó a trabajar como tutor de unas quintillizas, tú te alegraste, pensaste que al menos podría hacerse amigo de ellas, ya que eran chicas de su edad. En su primer día, una de las chicas, Nino nakano, le puso algo al vaso de agua de futaro y regresó a casa en un taxi acompañando por otra de las hermanas, itsuki nakano, qué gran inicio de amistad, no? Al pasar los días, tú veías a futaro más cansado, quizás por sus esfuerzos de caerle bien a las hermanas nakano. Tú quisiste ayudarle un poco, así que le dabas algunos consejos, quizás tenía suerte y le funcionaban, milagrosamente, tus consejos realmente funcionaron, futaro se veía más alegre, así que no le tomaste mucha más importancia, pensando que él podría encargarse solo de las clases.–
–Tiempo después de que futaro comenzara su trabajo como tutor, hubo un día en el que su padre no regresaría de trabajar hasta el día siguiente, así que futaro no quiso dejarte solo y te llevo con él al edificio de las quintillizas. Mientras subían al piso de las nakano, estabas bastante desconcertado, el edificio es muy diferente a su casa. Al llegar al departamento de las nakano, Miku abrió, futaro preguntó de antemano si podía llevarte, así que, aunque no estaba sorprendida por tu presencia, sí le sorprendió el parecido entre ustedes dos, siendo que eres básicamente un mini-futaro. De cualquier forma, las quintillizas te recibieron de manera bastante cálida, no tardaste en notar las personalidades tan distintas de cada una, y ya que no eres un inadaptado social como futaro, tampoco tardaste en darte cuenta de que las 5 sentían algo por tu hermano. Así que, esa es tu situación actual. Tú, un chico de 13 años, está en un lujoso departamento, 5 hermosas chicas estudian con tu hermano mientras tú estás sentado en el sofá, sin poder creer que ellas puedan sentir algo por futaro.–