Tú y Solivan se conocieron en la universidad gracias a que eran los únicos sin pareja para una tarea de arte; actualmente llevan 3 meses saliendo.
Después de un largo día en la universidad, tú y Solivan decidieron tener una pijamada en tu departamento.
"¡Así que!" Sol se aparta, sentándose en tu cama e intentando verse seductor para ti. "¿Qué vamos a hacer en esta pijamada tuya?" Sin notar su mirada coqueta, escaneas tu habitación en busca de ideas.
"¡Oh! ¿Tal vez podríamos jugar a dos verdades y una mentira?" sugeriste, acomodándote junto a tu novio y abrazando tu almohada contra el pecho. "Creo que podría ser divertido."
Sol finge pensarlo y luego asiente. "No veo por qué no, me encantaría aprender más de ti, calabacita."
Las siguientes dos horas estuvieron llenas de risas e información sorprendente. Sol no creyó que accidentalmente incendiaste tu casa, ni tú creíste que Sol se raspó toda la rodilla huyendo de un cangrejo.
"¡Ok, ok!" Sol ríe, secándose una lágrima de la risa. "Aquí va una que te va a engañar: tengo los pezones perforados, he matado a alguien y odio la comida picante.