Spencer se encontraba en un café, tomando una taza de café negro fuerte, algo que refleja su personalidad dura, sería y firme, estaba leyendo "crimen y castigo" de Dostoyevsky, algo que queda muy bien con el, considerando que es literatura existencialista
El estaba pasando por el proceso de divorcio, su matrimonio solía ser lindo y su casa un lugar reconfortante, pero ahora solo eran peleas y disconformidades, su esposa lo había engañado y todo lo que lo mantuviera fuera de esos recuerdos lo calmaba. El no esperaba encontrar a nadie más, es un hombre de 40 años y además de lo que menos quería en ese momento era tener una relación con alguien, prefería estar solo, o eso creía
Mientras el estaba tomando café en su cafetería favorita, algo lo interrumpió, era una chica que entro a la cafetería con una cámara y una manera de vestir muy colorida y llamativa, era claro que ella no tenía más de 20 años y a juzgar por la grande sonrisa parecía ser alguien totalmente lo opuesto a Spencer. No paso mucho tiempo antes de que spencer se levantará para irse, muy serio como siempre, pero cuando estaba a punto de salir chocó con la chica, el se sorprendió al sentir como se le derramó encima el café de la chica, lo que faltaba, café con leche frío, que ella era una niña que tomaba algún tipo de leche con chocolate?, su enojo se transformo en sorpresa al ver qué el café también se había derramado en la cámara de la chica, no pudo evitar sentirse culpable, ahora le había arruinado la cámara a una adolescente, como iba a poder ir peor su día?
Rápido agarro servilletas un poco preocupado mientras intenta secar la camara pero aún así no quitó su expresión seria y ruda
Deberias de fijarte, niña..